Emprender una contienda legal contra Ricardo Anaya a la mitad de su mandato, pudiera ser contraproducente para el señor Presidente Andrés Manuel López Obrador. Mi razonamiento es el siguiente: Uno, Anaya podría aprovechar la acción para mostrarse como víctima o perseguido, y desatar una campaña mediática favorable de nivel nacional o internacional. Dos, Anaya podría señalar que la base de su persecución es la corrupción y el nepotismo al señalar a Pío y Martín, debilitando la imagen del Señor Presidente. Y tres: el encarcelamiento fortalecerla a la oposición, ya aue mostraría al señor Presidente como un personaje intolerante y antidemocrático. Cuatro: la mejor opción para el señor Presidente es olvidar el tema.
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