Son dos maestros muertos y más de 50 estudiantes infectados lo que ha hecho sonar la alarma en el Estado de Texas. Más allá de los antivacunas y la actitud retadora del republicano Greg Abott, la sumatoria de infecciones sembró la semilla del escándalo y con el pánico llegó la parálisis. Hoy, en el pueblo de Waco se suspenden las clsses presenciales en varios planteles y se debaten nuevas medidas para impedir el avance del virus. Nadie puede anticipar los elementos del capítulo siguiente.
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