La pintura le evitó la posibilidad de convertirse en un delincuente, y hoy Óscar Martínez le paga el favor con el ejercicio de una fidelidad absoluta, que se traduce en la creación sistemática y el aprecio por enseñar y transmitir sus habilidades en los barrios de San Nicolás de Los Garza. Pronto estará ofreciendo su taller «Del boceto al mural» en la Colonia El Mirador.
Deja un comentario