No tienes que ser Albert Einstein para darte cuenta de que la esencia del aceleramiento del cambio climático no se reduce a las bolsas del super o los popotes. Pretender atribuir la base del problema a minucias como esas en lugar de revelar acaba opacando el verdadero problema. La clave, señoras y señores, está en las cadenas de suministro, que tocan todas las áreas de la producción capitalista. Esas cadenas, fincadas sobre contratos a todas luces legítimos y del todo legales, garantizan su plena supervivencia. Ok. Pero mientras los implicados en esos contratos llevan su vida con decoro y satisfacción a nosotros nos ocurre todp lo contrario… Qué podemos hacer al respecto?
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