
Londres, Paris y Helsinky son localidades en las que se registraron manifestaciones colectivas contra el control sanitario establecido ante los contagios de Covid. Ocurrió este fin de semana, y resulta preocupante observar cómo la idea de oponerse a las acciones sanitarias amenaza con difundirse y propagarse mayormente, para convertirse en una tendencia que acabe por obstruir las acciones oficiales.
Mientras eso ocurre en Europa, en nuestro país seguimos atentos a la fragilidad mostrada por la salud del titular del Poder Ejecutivo, quien fue sometido a un cateterismo este fin de semana, y puso sobre la mesa los antecedentes de daño cardiaco que constan en su ficha médica y que se suman a dos infecciones por Covid, alentadas las dos por su terca resistencia al uso de cubrebocas.
Pero a la fragilidad del Mandatario se suman los descalabros sufridos por el trayecto trazado para el Tren Maya, que ha generado importantes daños ecológicos y se revela como incierto y tembloroso.
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