
Su desaparición fue reconocida por el Gobierno de Coahuila y se busca en varias entidades. Sin embargo, no hay datos precisos sobre su paradero. El «Mijis» tiene un destino desconocido.
La revista «Proceso» ha puesto su vista en el caso, y eso es significativo, pero también es significativo que los legisladores no abran la boca para referirse al caso. Es como si no les importara, o incluso podría ser que alguno de ellos estuviera coludido con esa desaparición. En fin, todo es posible.
Deja un comentario