Truman Capote se pasó un tiempo en La Costa Brava trabajando sobre las ultimas dos secciones de «A sangre fría». Muchos años después, la escritora argentina Leila Guerriero viajó a Cataluña para averiguar detalles en torno a esa estancia. Sus hallazgos fueron escasos, pero son importantes dentro del paisaje de la vida de Capote. Esa indagacion se encuentra en el libro «la dificultad del fantasma».
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